Logola firma
Lo que se reconoce de un vistazo: en la pestaña del navegador, cosido en una camiseta o en un sello de 8 mm. Si solo funciona en grande, aún no está terminado.
Logotipos, packaging y webs construidos desde cero. Para marcas que prefieren no parecerse a nadie.
Nada de packs genéricos. Cada proyecto se construye desde cero para la marca que lo necesita.
Logotipos, papelería y sistemas de marca. Del primer boceto hasta el manual de identidad.
Carteles, revistas, vinilos y embalajes que no pasan desapercibidos, ni en tienda ni en la calle.
Sin plantillas. Cada web sale del negocio que la necesita, no al revés.
Cuando alguien pide «solo un logo», casi siempre necesita esto. Seis piezas que trabajan juntas — o no trabajan.
Lo que se reconoce de un vistazo: en la pestaña del navegador, cosido en una camiseta o en un sello de 8 mm. Si solo funciona en grande, aún no está terminado.
Antes de leer una palabra, el color ya ha dicho si eres caro o barato, serio o cercano, de toda la vida o recién llegado.
La misma frase cambia de tono según la letra. Elegir tipografía es elegir cómo suenas cuando no estás delante para explicarte.
De tú o de usted. Con humor o con calma. Con tres palabras o con diez. Se decide una vez y se repite en todas partes.
Márgenes, tamaños y proporciones con reglas. Es lo que hace que la tarjeta, la web y el escaparate parezcan de la misma casa.
Una marca no es el logo: es la factura, el Instagram, el rótulo, el email de gracias y la furgoneta aparcada en doble fila.
Seis símbolos, diseñados desde cero, en un orden concreto. Intenta leerlos antes de tocarlos.
Has leído una frase sin leer una palabra.
«Alguien llama en el silencio. Alguien más lo escucha y se acerca. Se encuentran.»
Eso es lo que acabas de leer: una pequeña historia contada solo con formas. Sin una sola palabra, un símbolo puede explicar una acción, una idea, una emoción o una instrucción — igual que acaba de pasar. Diseñar símbolos es, en el fondo, diseñar un idioma.
Si una marca necesita palabras para explicarse,
quizá todavía no hemos terminado de diseñarla.
Algunos de los proyectos web que llevamos de la idea al servidor.
Seis minijuegos en uno, programados y diseñados a mano con la identidad de este estudio. Sin motores, sin plantillas: canvas puro.
Antes de abrir el programa, miramos con qué estamos tratando: tu marca, tu público, tu competencia.
Bocetos, paletas y varias direcciones posibles — nunca una sola idea sin alternativas.
Desarrollamos la dirección elegida hasta el detalle: tipografía, color, formato, composición.
Ajustamos con tu feedback. Sin sorpresas de última hora.
Todos los archivos, en los formatos que necesites. Listos para imprimir, publicar o montar.
No cogemos más trabajo del que podemos hacer bien. Quien te escribe es quien diseña — sin capas, sin intermediarios.
Cuéntanos qué necesitas. La primera conversación no te cuesta nada.
Solemos responder el mismo día. Sin compromiso.
Gracias, . Te escribimos en breve.